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septiembre 03, 2018

Saltillo al ras de lona, disponible en Amazon

Debido a que ya no dispongo de unidades impresas, me di a la tarea de subir a Amazon.mx, la versión electrónica de mi libro (eBook) con el nombre homónimo de este sitio. Dudo que pueda reimprimir la edición del 2016, a causa de la ardua labor para hacerle promoción. Si con el apoyo total de mi editora, Elsa Tamez, y su equipo del Instituto Municipal de Cultura de Saltillo, fue un proceso lento para la venta de todos los ejemplares, hacerlo solo sería algo titánico.

Por este motivo, facilito la liga para adquirirlo en el sitio web (https://amzn.to/2MMZXZN) a un precio de 56 pesos mexicanos, con miras de satisfacer a los aficionados de la lucha libre que no tuvieron la oportunidad de adquirirlo, pese a la gestión de promotores culturales y otros intermediarios.

Gracias por su preferencia. Fue un gran esfuerzo de casi siete años sacarlo a la luz; pero a la vez resultó una experiencia extraordinaria ver la respuesta de los lectores.

agosto 10, 2013

Indio Kikapoo Jr. Un rudo muy nice


“Con alma de zorro y corazón plateado”, así se definió el llamado “Jefe Indio” tras el deceso de su abuelo, Zorro Plateado Sr. Nacido en Monclova, Coahuila, es el más activo de la dinastía de don José Aguirre Quirino, leyenda saltillense de los encordados, y porta con orgullo su legado, la máscara plateada, en algunas funciones.

“Los Zorros luchan cada que pueden, pero yo me dedico a la lucha, es lo mío”, aclaró el rufián que supera los 130 kilos de puro carisma, técnica y rufianadas en el ring.

Textos: Miguel García
Foto: Cortesía

Guardia de bares, sabe tratar con los rebeldes y no escatima recursos ni fuerzas en maniatarlos a punta de patines y sopapos para ser el amo del escándalo en las arenas con bravuconadas como “¡Así me gusta, calladitos!”, “¡Órale, indios!” o “¡Arriba Monclova”. “Se me da la lucha ruda, los golpes y hacer enojar a la gente”, afirmó.

Su tonelaje lo llevó a militar entre los malandrines porque de los voladores no hay valiente que se le ponga adelante. Viene de una dinastía dividida entre rudos y técnicos, pero por un origen común en el bando limpio conoce sus secretos.

Además, su peso vale oro. Ha sido campeón de parejas al lado de Guerrero Negro Jr. en la Arena Pavillón del Norte, campeón peso completo de la FILL (Federación Internacional de Lucha Libre) y campeón peso completo de Nuevo León.

“La lucha para mí es todo”, afirmó a sus 25 años de edad. “Mi abuelo me enseñó a quererla, amarla y la defiendo con todo mi corazón”. Su debut fue en el 2004, en la tierra del acero. Pero su formación en lucha libre fue bajo la supervisión de su abuelo en el gimnasio del Lobo Yaqui y al lado de tres gladiadores con los que tiene parentesco: Zorro Plateado, Zorro Plateado Jr. e Indio Kikapoo.

A GRITO DE ¡JERÓNIMO!
En algún tiempo le dio por atajar el balón de futbol soccer y jugar voleibol. Incluso fue seleccionado estatal para varios equipos y ahí exhibió una de sus mayores habilidades que enmudecería a más de uno. “Fui portero y, como entrenaba lucha, a lo que pasaba por la portería me le tiraba”, recordó. Desde entonces no tenía problemas con su peso.

“Dicen que soy ágil, yo no me considero así. Pero desde chico he practicado deporte”, resaltó. Sin embargo, sus caídas, juego de cuerdas y saltos  al vacío revelan una agilidad innata en el cuadrilátero.
Aunque no frecuenta mucho tirarse desde la tercera cuerda, se atreve con algún tope suicida o semi plancha ante la sorpresa del público. “Me he aventado dos o tres vuelos, se necesita valentía”, dijo.

Aunque más valor requiere el rival, supo reconocer. “Para el que recibe está un poco duro. Incluso el Hijo del Guerrero Negro Jr. me recibió y salió lastimado. Duró dos meses y medio fuera de la lucha por una lesión”, agregó. Pero se dice con suerte, nadie se le ha rajado. “Me han tocado buenos luchadores”.
Su única fractura está en la clavícula pero por una mala caída.

VA PARA JEFAZO
Su experiencia de 7 años arriba del enlonado suma combates junto a Adolfo Tapia, L.A. Park, y un mano a mano contra el miembro más pesado de Los Perros del Mal, Head Hunter. Su tránsito por diversas ciudades del país no le han quitado los pies de la tierra.

“He trabajado con Atlantis, Héctor Garza, Shocker, Loco Max. He trabajado con Triple A, My Flowers, Sangre Chicana, Sangre Chicana Jr., Hator. Entre los independientes, con la mayoría, como El Solitario o L.A. Park. Me he enfrentado a lo mejor de la baraja luchística”, advirtió.

No obstante, combatir junto a ellos no le dio tanta satisfacción como subir al ring con su abuelo. “Mi máximo ídolo”, aclaró. “El día que luché con mi abuelo en un homenaje que le hizo Alfonso Torres, al final se me salieron las lágrimas. Fue un orgullo para mí luchar con él”.

Cuando formó con su parentela la tercia del “Legado de la sangre”, se sintió a gusto. “Es lo que siempre planeamos, luchar juntos. Desgraciadamente, por cosas del promotor, no pudimos seguir y a mí me interesa salir con mi personaje”, relató.

UNA OPCIÓN ES MÉXICO
“Es muy difícil estar en México. Vas a la aventura como muchos se han ido. Mi paisano L.A. Park me ha contado que se sufre mucho allá en México y uno sí la piensa”, confesó, pese al deseo por encontrar fortuna entre los mejores gladiadores del país.

“Yo estuve una semana pero la vida es muy difícil allá. La vida es muy rápida, están acostumbrados a otras cosas. Necesitas con qué sobrevivir porque no tienes trabajo y estás todo el día dedicado al gimnasio y tu entrenamiento”, narró.

NUMERALIA
7 años de experiencia en el cuadrilátero lleva el “Jefe Indio” de Monclova, Coahuila.

25 años de edad tiene uno de los herederos de la única leyenda saltillense, Zorro Plateado Sr.

octubre 30, 2012

GUERRERO NEGOR JR., RUFIÁN DE ABOLENGO


Su nueva rivalidad en Saltillo se fragua con Sombra Lagunera.
















De porte elegante cuando camina sobre el ring, Guerrero Negro Jr. es sinónimo de clase ruda a la vieja usanza, disfruta el cinismo y le basta una sonrisa socarrona para provocar la simpatía o repulsión de la multitud.


Textos y fotografías: Miguel García


Su talento no tardaría en situarlo donde quiere estar (CMLL); ahora desea ir a Japón y rivalizar con el otro Júnior favorito de Monclova, Coahuila. El Depredador del Aire, Volador Jr., le ha confesado su deseo de luchar contra él, así como Misterioso Jr. y La Sombra.

“Volador Jr. ya tiene su jerarquía dentro del Consejo, pero un día no muy lejano…”, profirió. “Lo que venga, yo lo espero con ansias. Quiero poco a poco, voy a paso lento pero seguro. En México ya no puedo trabajar de otra cosa”, afirmó el nuevo miembro del Consejo Mundial de Lucha Libre.

“Es una seguridad para tener trabajo, pero tienes que mantenerte ahí. A mí me hicieron doping y al otro día firmé un contrato. Me hacen entrenar duro y duro”, comentó.

Su debut lo hizo en sociedad con Herodes Jr. en la Arena Coliseo el 18 de agosto del 2012 y luego el 21 en La México, cuando cumplía 15 años de luchador profesional. “Es la ilusión de todo luchador pisar la Catedral de la lucha libre. Ya había sufrido yo tres años y medio. Se me dio la oportunidad y estoy muy contento”, reveló.

Generación 2012 del CMLL.
Por sus venas corre la sangre de un gladiador consagrado en México, pero, como sucede mucho en el medio, se cuestionó su calidad al igual que con otros Júnior. Eso no le impidió formar parte de la Generación 2012 del CMLL.

El rufián coahuilense compartió “toga y birrete” con otros cuatro elementos norteños: Espanto, Taurus (ambos de Gómez Palacio, Durango), Herodes Jr. (Monterrey, Nuevo León) y Akuma (Saltillo, Coahuila).

Aunque ellos son sus paisanos, él intentará seguir su propia senda. No quiere ser la burla de nadie, es un luchador serio. Su estilo es recio y prefiere castigar duro antes que echar a perder un combate. “No me gusta que la gente se ría de mí, me gusta luchar, por eso soy 100% luchador”, dijo.


NO DEJA DE APRENDER

Sabe que tiene lona recorrida, pero acepta consejos de los triunfadores, ganar experiencia en la nueva etapa junto a ídolos como Negro Casas o Súper Porky. “Me dijo Blue Panther: ‘Guerrero, navega con la bandera del más pendejo y vas a llegar lejos’”, recordó.

Llamar el interés del público no es fácil, pero él ha conocido las maneras: “Te enseñas a voltear con la gente, a pararte como un luchador. Necesitas envolverlos, te les vas metiendo poco a poco. Muchos luchadores hacen sus cosas y se van a la esquina. No, festeja, involúcrate con la gente”.

Además, atrás deja una buena lección y no quiere tirar a la basura esta segunda oportunidad. “Hubo un tiempo cuando luché para la Triple A en el norte. Me pagaban muy bien, pero muchas veces se te sube, llegué al vicio y caí en las drogas”, confesó. “Gracias a Dios estoy curado y juré nunca más volver. Ya tengo dos años que dejé todo”.

Cuando pensó en continuar ahora para el CMLL, desde el momento que arribó a México pasó hambres y frío. “No tenía dónde quedarme, me quedaba en la central (de autobuses) dos o tres días, no hablaba a la familia y pues fue muy difícil”, narró.

Pero fue perseverante y obtuvo su recompensa. Es momento para demostrar su valía, pues tal parece que está en planes de la empresa llevarlo a Japón, según informó.


“Ya me dieron mis papeles, ya estoy por nómina en el Consejo y es una ventaja. En noviembre tengo que sacar el pasaporte”, dijo. “Me van a dar una carta donde estoy dentro del Consejo para sacar una visa de trabajo porque el próximo año hay gira en Japón y quieren mandar nuevos valores”.

Sin embargo, aunque el éxito se asoma en un nuevo horizonte, la soledad lo atosiga pese a tener una hija que vive con su mamá en la misma ciudad.

“Pero me da gusto porque sé que estoy haciendo algo. Mi mamá me ve en internet; mis familiares, en la televisión. No sé si el día de mañana mis hermanos se quisieran ir, ya les dejé una puerta abierta”, manifestó.


DESTINADO AL
CUADRILÁTERO
“Desde que tenía uso de razón, anduve en ring. A los ocho años echaba mortales. Debuté el 21 de agosto de 1995 en Monterrey, Nuevo León; era contra Tony Cortés y Guerrero del Mal”, contó. “Agarré una silla y le abrí la cabeza al Guerrero del Mal. Yo luchaba como Dragón, estaba muy flaquito, pesaba como 47 kilos, a los 15 años”.

Su maestro fue su papá, en Monterrey lo pulió Súper Vaquero y en Saltillo fue Green Demon. Por el momento, sus mentores son Último Guerrero y Franco Colombo.

Antes de ingresar al Consejo, su carrera también fue de muchos triunfos. “Luché contra los Espectros por el campeonato del Estado de México y le gané el Campeonato Ligero de Coahuila, a los 18 años de edad, al Pandillero”, precisó.

A manos del Zorro Plateado Jr.
“He ganado la máscara del Eclipse, tío mío, y le quité la cabellera. En Monclova le gané a Baby Rap la cabellera. Buen luchador”, añadió.

Entre sus derrotas están algunas a manos del clan Diablo y otros técnicos. “A mí me ganó Latino la cabellera en enero (2012) en la APN (como colofón del pique entre clanes) y me ganó Piloto 2000 también la cabellera en una ruleta de 16 luchadores”, informó. “Fui el primero en entrar y el último en salir. Me agarró cansado”.

En la Arena Coliseo de Monterrey le dieron varios reconocimientos por ser el mejor rudo del año. También obtuvo el trofeo a la mejor lucha del año en la Arena Naucalpan en 2010. “Era Pimpinela, Miss Gaviota y otro jotito contra Hijo del Diablo, Abyssman y yo”, dijo.




Disputa títulos a los Espectros.
Antes, militó en la caravana estelar de Triple A, a los 22 años. “Me acuerdo que Pirata Morgan, Jerry Estrada, Sangre Chicana, El Cobarde y Jaque Mate me daban unas recias pero buenas. Yo me bajaba llorando”, recordó. “Te ven novato, ellos pesaban cien kilos y yo 65. Luego te echaban montón. Pero te conocen más y luego te juntan”.


Después, vino su nuevo viaje a México por el sueño cumplido: “De aquí nos fuimos Latino y yo, después llegó su hijo y yo le propuse a Mercurio que se fuera conmigo, además del Perico (mascota de La Peste Negra)”. Los dos últimos se abrieron camino antes que él y el menor de los Diablos fue conocido como Robin y Rigo en Arena Naucalpan.

“Cuando llegué a México, Demus 3:16 me quiso llevar a levantar pesas. Era el segundo día. Me dio una santa chinga, que me dio temperatura tres días”, sonrió.” Le dimos a pierna y yo vivía en el cuarto piso. Íbamos Latino y yo. Me subí y ya no me bajé. Le digo (a Latino): ‘Chuy, si bajas ahorita me traes una Coca’. No pasa mucho cuando me dice: ‘Oye, Pelón, ¿y si tomamos agua?’”.


INFLUENCIA GUERRERA

Héctor Picazo, alias Guerrero Negro Jr., es otro detrás del telón, sin arrogancia, con miedos y gran sentido del humor. Hijo del Guerrero Negro II y sobrino del fundador de la dinastía, admitió el temor y entusiasmo por encarnar a la nueva estirpe.

“Ahorita lo miras y está bien corto. A mí se me hizo larguísimo el pinche pasillo (de la Arena México)”, recordó “Pelón”, conocido así entre sus amigos más cercanos, cuando se dirigía al centro del mítico coso ubicado en la colonia Doctores, en la capital del país.

Heredero del clan de rudos monclovenses, reconoció que le temblaron las piernas durante su debut con el CMLL. “Gacho, gacho. Fueron los nervios. Se siente bien cabrón, el ring está muy duro, pero luchando ya no se siente”, enfatizó.

Respecto a sus predecesores, indicó que ellos eran muy diferentes a él. “Eran más manchados y eso me cerró muchas puertas, pero me ha abierto otras”, dijo. “Las comparaciones siempre van a estar. No soy un luchador taquillero”.

Pero cuando fue a Monclova, la gente lo recibió en la entrada. “‘Eres el Júnior de Monclova’, me dijeron, aunque toman mucho en cuenta a Volador Jr. Pero que te comparen (con el tío) ya es un halago”, declaró sin temor a un pique contra su paisano, “El Depredador del Aire”.

“Yo siempre fui el confidente de mi papá y él el mío”, afirmó. “Duró mucho tiempo dentro de la lucha, 22 o 23 años, pero él sabía luchar lo normal. No era aéreo, tampoco bueno a ras de lona, pero tenía un carisma impresionante. Con decirte que no sabía llegar a las cuerdas”.

“Estuvo en Triple A, pisó la Arena México y Coliseo, pero nunca supo agarrarse de las cuerdas”, añadió entre risas. “La influencia fue más mi tío al verlo llegar de México a Monclova con sus cadenas, bien enjoyado y bien cambiado”.

“Mr. Niebla me preguntó de dónde era y quién era mi familia: ‘Me acuerdo de las golpizas que me daban y me voy a desquitar contigo. Eran tremendos los Diablos’, así les decían”.

“Porky también me dijo: ‘A tu tío lo aprecié mucho, pero era un hijo de su chingada madre. Una vez nos citan a un restaurante a una conferencia de prensa, todos de traje, apenas me iba a sentar y me quitó la silla. Me caí, me agarré de mantel y me traje todo. Es una cosa que nunca se me va a olvidar’”, relató.

“El Negro Casas también me contó otra anécdota: ‘Íbamos en el autobús, tu tío traía una botella, le empieza a pegar al camión y lo paró el chofer. Avanzaba, le pegaba y se volvía a parar el camión hasta que ya le quitaron lo que traía en la mano y el chofer se la pasó molesto”.

Además, recordó la anécdota que le narró LA Park, Adolfo Tapia: “Se iban a echar unas cervezas”.
–Dale una cerveza a todos –le decía al dueño. Vas a llorar.
Entraba uno y otro y les mandaba una cerveza.
–Vete al taller –le dijo a LA Park.
Él se brincó la barda. Al otro día LA Park ve llorando al jotito.
–Bien me decía el Guerrero, vas a llorar. Se acabaron toda la cerveza. Dime dónde vive, ya no quiero que me pague todo, sólo para surtir.

La pérdida de sus primeros mentores en el pancracio y otros familiares, fue un golpe muy duro para Héctor Picazo. “Cuando falleció (su papá) me dolió mucho. Murió de cirrosis y diabetes. No comía, pura chela. Mi tío tenía un derrame. Murió primero mi papá, luego mi tío”, confesó.

“Hubo una etapa muy difícil porque luego falleció mi hermana con 27 años, una hija, luego mi abuelita. Eso fue en nueve años. Pero son etapas de la vida, seguí luchando porque no te puedes acongojar”, aclaró.

Una de las enseñanzas que le dejó su tío, Guerrero Negro I, fue traer su maleta y que huela bien, distinguirse por la categoría. “Veías a luchadores de Monclova con la ropa enrollada, sucia y las zapatillas enlodadas. Pero llegaba mi tío, abría su maleta y todo bien acomodado. Olía a agave”, dijo. “Todos los luchadores lo miraban porque era una persona que imponía. ‘Nadie me moleste’, era  lo chido”.

LAS ANÉCDOTAS
DEL LUCHADOR
“Hay que aventar una lucha buena. Hay unas amigas que nos invitaron a una carne asada y cervecitas. Nos vamos a ir con ellas, son como edecanes, están bien buenas”, propuso Guerrero a sus compañeros. “Corre Dragón, me da unas patadas, se avienta un tope, topa con las cuerdas y cae de cabeza. Pedimos la ambulancia. `No, mijo, que no me lleven… ¿Y la carne asada?´”

Cada vez que lo ve el Pingüino, ex Red Man, le dice “Júramelo”. “En Monterrey compré unas naranjas del Periférico, iban bien calientes y me las comí en el camión. Me dio una diarrea bien cabrona y así luché en el Coliseo. Llegué a la casa, me quité el pantalón y estaba la mamá de mi niño. Me vio… irritado ahí.
–¿A qué fuiste a Monterrey? –me preguntó.
– A luchar.
– ¡Júramelo!
–No pienses que me cogieron.

“En Triple A me dieron manazos y me hicieron correr de Reynosa a Laredo encueradote, a las once de la mañana”, contó. “Era un pinche kilómetro, venían los soldados de frente, me senté y me levanté en chinga bien quemado de las nalgas”.
“Son chingo de cosas que he vivido bien chidas por la lucha libre”, concluyó.

octubre 14, 2012

ANTES, UNO MÁS EN LAS CALLES; HOY, UN ÍDOLO NACIONAL: RELÁMPAGO TENAZ SOBRE EL RING



Texto y fotografías: Miguel García-Cortesía

Inspirado en el destello zigzagueante procedente del cielo nocturno, un joven saltillense con problemas de adicción se salvó del alcohol y las drogas al incursionar en la lucha libre. Hace nueve años decidió encarnar a Relámpago, cuya fuerza de voluntad lo llevó de las calles al ring, y hoy brilla con luz propia a nivel nacional.

Pese a los desafíos y pruebas tanto de la vida como del enlonado, el gladiador aéreo alcanzó el firmamento de los favoritos del público y no quiere bajarse de su nube, aunque abandonó las filas de la caravana estelar de Triple A y ahora pertenece al círculo de Los Independientes.

Dicen que un rayo no cae en el mismo sitio dos veces, pero él volvió en una visita rápida al hogar de su infancia para brindar cariño y dejarse consentir por su numerosa familia, pues hoy radica en la capital del país.

El enmascarado con centellas azules sobre el rostro negro y tatuajes en la parte alta del cuerpo, recuerda orgulloso su giro de timón tras portar la máscara y sus avatares al iniciar la aventura por aire.

“Yo tuve un fondo de sufrimiento muy crítico, desgraciadamente a mi corta edad. Entre los 14 y 21 años eché a perder mi tiempo en la vida, no lo aproveché, no estudié ni nada. Fue una vida desviada”, confesó quien ganara la Copa Higher Power en 2012 del Grupo Internacional Revolución de Lucha libre (IWRG, por sus siglas en inglés).

Con su mamá.
Nunca fue tarde para admitir su error y comenzar otra vez. Pero aunque intentó abandonar su dependencia a esas sustancias, reincidía constantemente.

“En mi caso, estuve en un grupo de rehabilitación por dos años por mi propia voluntad. Aprendí mucho con literatura muy padre donde manejamos doce pasos. Cuando salí, lo hice recuperado”, relató. “Me ayudó bastante, pero me faltaba algo más porque me desviaba, seguía mal”.

La motivación aparecería al doble más tarde, luego de tener a su hijo en brazos y una pasión innata por echar maromas.

“Después conocí a la mamá de mi hijo y comencé una mentalidad diferente para tomar la vida. Entonces, ahí descubrí la lucha libre y fue un buen paso para salir adelante y ser una persona deportista, sana, sin vicios ni drogas”, reveló el triunfador en la Lucha Futbolística organizada por Triple A y la FMF, previo a la despedida de la Selección Mexicana de Futbol al Mundial de Sudáfrica 2010, donde los participantes de la eliminatoria fueron enmascarados con capuchas alusivas a equipos de Primera División y sólo Relámpago cubrió su rostro con la tapa del combinado azteca para alzarse con la victoria.

Uno de sus primeros equipos.
No obstante, para el alumno de Ráfaga de Oro y los Hermanos Diablo, la clave de su metamorfosis fue su convicción de renovarse y por ello alienta a los enfermos con estos padecimientos a descubrirla para sanar.

“Las personas que tienen este tipo de problemas con las drogas y el pandillerismo, creo que no cambian si no tienen esa fuerza de voluntad, porque pueden estar en los mejores centros de rehabilitación o religiosos, (pero) si en tu vida no existe, ahí te vas a quedar”, afirmó.

“Aprendí que la vida es muy bonita y, si sabes llevarla sanamente, van a venir cosas mejores”, sentenció.
Aunque se ha visto tentado a recaer en el medio luchístico, los malos momentos siguen frescos en su memoria para hacerle recapacitar. “El fondo de sufrimiento que yo tuve fue tan crítico que echas tu casset para atrás, recuerdas todo el daño que te causó y dices no a las drogas”, admitió. “Eso sí, no soy un santo, todos tenemos nuestro lado para echar relajo, pero ya sano”.

Orgullo de Saltillo, Coahuila.
LA PRIMERA CHISPA
Su acercamiento a la lucha libre fue a través de Ráfaga de Oro, quien luchaba como Ave Negra y a quien conoció cuando entró a trabajar en una fábrica. “Nos hicimos buenos amigos y me presumía con sus fotos que era luchador”, recordó la flamante pareja de Extreme Tiger.

“Tenía un físico muy impresionante y me empezó a entrenar en lucha libre. Pero nada más fui un día y no volví hasta tiempo después en la Obreros del Progreso”, dijo. “Se me hizo muy pesado el entrenamiento después de que siempre me reía de él porque le decía que la lucha libre era puro cuento, que no se pegan de verdad, eran payasos”.

Dentro de dos meses, regresó arrepentido tras observar las funciones en la televisión  y emocionarse con el trabajo de un ídolo internacional. “Vi las luchas de Rey Misterio Jr., compré sus discos. Al verlo en video cuando andaba en su mero apogeo en 2005, fue mi inspiración. Yo quería ser algún día como él”, manifestó. “Empecé con esa mentalidad y se convirtió en mi pasión la lucha libre”.

Cuando le hicieron subir al ring, su debut no fue el soñado. “Entrenaba en la Obreros con los Hermanos Diablo, muy buenos maestros. A los tres meses, debuté sin estar preparado, faltaba un muchacho y yo no tenía ni rodilleras o máscaras”, informó.

El promotor sacó una máscara y esa fue su primera tapa, la cual tenía relámpagos en los costados. A partir de ahí nació el nombre con el que sería referencia a futuro desde el 23 de mayo de 2003. “Debuté sin ninguna experiencia. Recuerdo que esa vez no hice nada, me ganaron los nervios. No es fácil como la gente dice”, hizo memoria.

Una vez recibió a Los Capos en Saltillo, pues los promotores siempre lo incluyeron en luchas estelares o semifinales. “Para mí fue una satisfacción grandísima”, comentó sorprendido por la emoción aquel día, la cual le provocó un accidente que hubiera sido fatal.

“Antes del evento a mí me atropellaron en mi moto, andaba tan emocionado que me pasé el alto. Gracias a Dios no pasó nada, volé como dos metros, me aventó el carro y se destrozó la moto”, relató. Sin verse herido, se levantó para acudir camino a la función. “A mí me preocupaba llegar a la arena”, añadió.

EXTREMA DECISIÓN
“Cuando dejé mi vida anterior, nunca me imaginé que yo tenía una capacidad muy grande para el trabajo”, destacó su transición. “Desgraciadamente, no estudié por ciertas razones, pero cuando doy un giro, me meto a una fábrica”.

“Primero empecé como operario, hacía las vestiduras de los asientos y camionetas. Tenía mucha habilidad para el trabajo, sacar las metas y cantidad que nos ponían para la producción”, recordó. “Era muy bueno para decorar y ciertas operaciones difíciles. Me fueron ascendiendo como team leader y luego auditor de calidad”.

“Me gustaba que mi familia estuviera bien y mi hogar con los muebles bonitos. Después conocí el gimnasio y trabajé de entrenador. La lucha libre era por amor al deporte”, precisó.

Empero, el luchador en ciernes se vio en una encrucijada y se puso en mente el sueño que parecía muy alto para un joven gladiador de provincia. Para correr el riesgo, debía ser valiente.

“Cuando decidí tocar puertas en una empresa grande, tuve que dejarlo todo. Para mí fue muy difícil porque dejé mis dos trabajos, mi familia y todo para lograr algo”, enfatizó.

Máscara de México.
“Siempre he sido en todo lo que realizo una persona que lucha por ser mejor”, enalteció. Empezó en Saltillo, no se le dio proyección, quiso destacar, poco a poco fue logrando oportunidades. El segundo paso fue ir a la Arena Coliseo de Monterrey. Era su ilusión entrar y se le concedió por el esfuerzo.

“Cuando me sentí con la capacidad y talento para ser una estrella en la lucha libre, me dije que podía destacar dentro del medio. Siempre he tenido esa inquietud por ser el mejor de México”, declaró con férrea seguridad.

Después se sentía chiquito en la Coliseo de Monterrey y viajó a México con buena estrella. Entró a Triple A, entrenó con El Apache y El Mexicano, hizo su debut el 17 de agosto de 2009, estuvo trabajando tres meses con ellos y admitió que fue algo importante para su carrera porque se le brindó proyección a través de televisión.

SIN MARCHA ATRÁS
“A veces sí me pega (la melancolía), se vienen momentos difíciles, no hay o tienes poco trabajo y es cuando extrañas a la familia. Te sientes solo y triste, pero todo sacrificio tiene una recompensa y, gracias a Dios, a mí me ha llegado”, manifestó en la comodidad del sillón.

Pero desde que empezó su travesía por los cuadriláteros de México, su constancia le ha valido el éxito. “Me puse las pilas. Vivía con varios luchadores que también buscaban la oportunidad. Como todos, la sufrías. A mí me gusta ser trabajador y no el típico flojo que espera a ver si le llega. Me puse a buscarlo”, narró.

“Trabajé en un gimnasio muy bueno, tenía mi sueldo por semana. A mí se me facilitó porque traía porte y físico para ser un preparador”, añadió. “Eso me ayudó mucho para mantenerme en México mientras me daban la oportunidad en Triple A. Cuando tuve más trabajo, renuncié al gimnasio por mis viajes”.

“Ahora estoy como independiente, hace unos meses renuncié a Triple A para foguearme en otras empresas y conocer a otros maestros”, finalizó. “Ahora entreno en la escuela de lucha de la Arena México. Ahora no pretendo buscar la oportunidad ahí (CMLL), sino prepararme y aprender más de la lucha libre”.

Laredo Kid lo ha querido jalar para luchar en Estados Unidos. Ahora está en trámites su visa para darse a conocer internacionalmente. Tendrá una gira en Colombia que se pospuso para febrero del próximo año.

Al igual que los entes alados de la WWE como Sín Cara y Rey Misterio Jr., el exponente saltillense de los lances suicidas advirtió que tiene carisma para ganarse a la afición. “Yo considero que tengo mucho ángel con los niños y es lo que me ha ayudado para ser querido”, aclaró además de conocer sus otros dotes.

Respecto a su estilo aéreo, admitió que le vino de un sentido innato por vivir el peligro en el aire. “Cuando empecé a entrenar yo traía la habilidad. Desde chiquillo me gustaba echarme maromas. Conozco las cuerdas y es cuando me acoplo”, indicó.

Aún así, no olvida que la lucha libre mexicana es más que brincos. “Tenemos que trabajar como la gente nos pide. Muchos prefieren los vuelos  y a otros les gusta la lucha clásica. Cada vez nos preparamos más para ser un luchador completo”, agregó enfocado en aprender durante sus combates de Naucalpan, por ejemplo, con la dinastía del Negro Navarro.

“Me gustara seguir los pasos de Místico y Rey Misterio Jr., me siento con la capacidad y el ángel. Cuando salgo, los niños corren a mí. Mi personaje tiene mucho carisma, además de ser humilde, porque eso te acerca a la gente con tomarte una foto. Me gusta ser sencillo y los fans son los que te hacen grande”, concluyó.

TABLA
Nombre de batalla: Relámpago.
Maestros: Hermanos Diablo, El Mexicano, El Apache.
Debut profesional: 23 de mayo de 2003 en Arena Obreros del Progreso.
Debut Triple A: 17 de agosto de 2009.
Títulos: Copa Higher Power 2012 de IWRG. Lucha Futbolística de Triple A en 2010.

marzo 29, 2011

Un matador fenómeno: 'El Glison'

Miguel García - Foto: Gerardo Ávila - Enviados Zócalo Saltillo - Santiago de Querétaro, Qro.

“La mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate ni otras manos le acaben que las de la melancolía”, Sancho Panza. El Quijote.


“El Glison” es causa de polémica, también de elogios en la fiesta brava. La crítica más conservadora quiso acabar con él, pero las ovaciones del gran público fueron indiscutibles de 1985 a 1996, su mejor época, con las plazas abarrotadas y el boletaje agotado.


En su juventud viajó por el mundo, desafió al peligro en toda clase de oficios y triunfó como nadie entre los novilleros. Era raro no verlo morder el polvo, pues fue golpeado infinidad de ocasiones en 26 años de carrera hasta casi llevarlo al retiro.


“Antes que lo mate un toro, vea al ‘Glison’”, se anunciaba en Saltillo, su ciudad natal. En exclusiva descubra las hazañas del matador coahuilense bajo la misma advertencia.


¡OLÉ, MATADOR!

Para los puristas de la tauromaquia, este hombre no tiene cordura, es un excéntrico o hasta suicida; para otros que lo admiran, es espectáculo, un fenómeno, o sólo se refieren a él como dicta el argot taurino: genio y figura. Pero para ningún fanático es indiferente.


Ante la bestia bruta la pasión brota y el torero nada teme. Se ufana de retarla, de jugar con ella. Puede parecer falto de razón, pero no retrocede.


“Yo estoy dispuesto a salir en hombros o en camilla”, prometió muchas veces. Frase que raya en la exageración, nadie la tomó en serio; pero para el espada nativo de Coahuila es su consigna en cada coliseo. En ambas circunstancias ha hecho valer su palabra.

Es un personaje de múltiples facetas al cual le atribuyen, como secreto de su éxito, la locura. Pero hay de locos a locos. Unos chocan contra molinos de viento y en su último respiro se retractan; otros, al borde de la muerte, intentan hacer realidad sus fantasías aunque fallen a diario. Su primer apoderado, José Rodríguez Luévanos, dijo que al "Glison" tres veces lo revivieron en la plancha.

Don Quijote prefirió jactarse de cuerdo antes que morir loco, se acobardó; “Glison” no lo haría. Una tarde se aferró a la vida en 1987. “Fue una cornada mortal”, recordó. Y le iban a amputar la pierna derecha. Contra todo pronóstico, la salvó, volvió a caminar… y a torear.

Los 69 festejos de ese año como novillero los frenó un toro bravo que lo mandó al quirófano y orilló al retiro. Parecía hundido por la melancolía, pero resurgió en grande dos años después.

De la tierra del maestro “Armillita”, tras su regreso soportó burlas, injurias y el boicot de toreros, pero hizo historia más que ningún otro en México con la mejor carrera novilleril y el mejor primer año de alternativa (1990-1991). Hombre de récords, el primero aún no se rompe.

Hoy, a la edad del Quijote —pero mejor conservado—, a sus 50 años, Jorge de Jesús Gleason Berumen continúa en activo luego de 600 festejos, 37 cornadas, 16 fracturas y 12 indultos.

Después de agitar la muleta hasta en Armenia, pescar salmón en Alaska, cazar tiburones en playas de Sinaloa y ser traficante de whisky en Pakistán, el torero saltillense aspira a crear el rejoneo “a la mexicana” y hoy aprende del mejor, con el español Diego Ventura como mentor.


Enlace al periódico Zócalo Saltillo:

http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/de-poeta-y-loco...-el-glison/